martes, septiembre 01, 2009

El Conejo de la Luna

EL CONEJO DE LA LUNA

Quetzalcóatl, el Dios grande y bueno, se fue a viajar una vez por el mundo en figura de hombre.

Como había caminado todo un día, a la caída de la tarde se sintió fatigado y con hambre. Pero todavía siguió caminando, caminando, hasta que las estrellas comenzaron a brillar y la luna se asomó a la ventana de los cielos. Entonces se sentó a la orilla del camino, y estaba allí descansando, cuando vio a un conejito que había salido a cenar.


-¿Qué estás comiendo?, - le preguntó.

-Estoy comiendo zacate. ¿Quieres un poco?

-Gracias, pero yo no como zacate.

-¿Qué vas a hacer entonces?

-Morirme tal vez de hambre y de sed.

El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo :

-Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre, cómeme, estoy aquí.

Entonces el Dios acarició al conejito y le dijo:

-Tú no serás más que un conejito, pero todo el mundo, para siempre, se ha de acordar de ti.

Y lo levantó alto, muy alto, hasta la luna, donde quedó estampada la figura del conejo. Después el Dios lo bajó a la tierra y le dijo:

-Ahí tienes tu retrato en luz, para todos los hombres y para todos los tiempos.

Lo sabían ? ustedes lo ven ? yo siempre lo veo, y dicen que el que no lo vé es que no está enamorado... yo no estoy enamorada ahora, pero si lo veo.

Tengo una meta y haré que alguien lo vea como lo veo yo... : )

*Foto tomada por Richard anoche,
cuando la Luna estaba cerca muy cerca con Jupiter.

2 comentarios:

Neutrino dijo...

Pensar mucho en conejos puede provocar efectos secundarios. Cuidadin!!

Simplemente Michelle... dijo...

Jajajajaja !